sábado, 13 de diciembre de 2008

Mi confrontación con la docencia





Entre mi docencia y mi profesión.



En el año de 1978 ingrese al CCH Vallejo de la UNAM, y ahí fue donde nació mi pasión por la filosofía. En aquel año lleve la clase de historia Universal, y lo que se daba era prácticamente una interpretación de la historia a partir del materialismo histórico, esto es, del marxismo. De hecho todos los cursos de historia en el CCH se basaban en el materialismo histórico y por ende, fue mi primer acercamiento a la Filosofía. Después en quinto semestre elegía la asignatura de Filosofía y la profesora Virginia Sánchez nos dejó algunas lecturas de los Diálogos de Platón, algo sobre Aristóteles, Emmanuel Kant y la filosofía de Marx. Fue en ese semestre que la filosofía me deslumbro, los diálogos de Platón El Banquete y Lysis o de la amistad me resultaron muy interesantes, lo que ahí decían sobre el amor y la amistad fueron para mí fundamentales. Después en los cursos de lógica, el profesor nos dijo que la física y la filosofía eran las ciencias que abarcaban y trataban de explicar más aspecto de la realidad. Nos dijo en una de sus clases que la filosofía era una reflexión de la totalidad y del ser. En ese momento fue cuando decidí estudiar filosofía.


Una vez que entré a la UNAM campus Acatlán mi pasión por la Filosofía fue creciendo, me dio alientos para continuar con mi carrera, a pesar de los momentos adversos por los que viví en aquella época. La mayoría de las clases era un deleite para mí, las lecturas y fue así que no sólo me pareció fabulosa la Filosofía de Marx, sino también de Platón, Aristóteles, San Agustín de Hipona, Benito Spinoza, pero sobre todo el vitalismo de Nietzsche. Cada filósofo tenía algo qué decirme, podía pensar y reflexionar sobre los asuntos que cada uno abordaba. Cuando curse septimo semestre descubría la filosofía de la Ciencia y entonces me dí cuenta que la ciencia era de igual de atractiva que la propia filosofía. El profesor Raúl Alcalá nos dejó leer y analizar el libro de T. Kuhn La estructura de las revoluciones científicas, libro que devoré y me pareció maravillosa la interpretación de Kuhn sobre la ciencia como una actividad de invención, cómo se conforman las comunidades científicas, etc. Finalmente mi tesis fue sobre la Ontología en la Ciencia Contemporánea.


Fue precisamente en Acatlán donde empecé a trabajar como docente, impartí los cursos de Introducción a la epistemología a los estudiantes del tronco común socio-político y a los de Diseño gráfico. Fueron mis primeras experiencias como docente. Para mí fue difícil, iba con temor porque eran alumnos de nivel Superior, algunos de ellos pensaban que era estudiante, dado que tenía 24 años y algunos tenían mi edad. Dar clases nivel Superior fue para mí un reto, tenía que prepararme más, estudiar más y fue ahí donde aprendí a planear una clase para estudiantes de nivel Superior y después de un año la experiencia fue gratificante. Dos años estuve dando clases en Acatlán y para mi fue algo importante, pero como no estaba titulada y sólo tenía dos grupos, renuncié.


Entré al Colegio de Bachilleres en el año de 1990 y por primera vez trabaje con alumnos cuyas edades oscilan entre los 15 y 19 años de edad. No tenía ni idea de cómo eran, estaba acostumbrado a los estudiantes de nivel superior. Los dos primeros años fueron una pesadilla, les daba Métodos de Investigación I y II, a los de primero y segundo semestre. Les dejaba lecturas complejas y a los de Filosofía de quinto y sexto semestre los ponía a leer las obras o capítulos de algunos filósofos. Los resultados de mis estrategias fueron fatales, reprobe a la mayoría de mis alumnos y por lo tanto decidí tomar los cursos de formación docente. Las EIP (Estrategias de intervención pedagógica de Métodos de Investigación I y II, Filosofía I y II) fueron las me ensañaron a ser profesora, a planear una clase y elaborar material didáctico para estudiantes del nivel medio superior. En esos cursos me recordaron que mis estudiantes no iban a ser filósofos, la asignatura sólo es un curso de introducción a la filosofía. De ahí que, fue necesario cambiar las lecturas, no dejarles leer directamente las obras filosófica sino algunos manuales de Filosofía.


Desde 1994 al 2001 tome todos los cursos psico-pedagógicos y disciplinares que el Colegio de Bachilleres ofrecía y fue en estos años que mi concepción de la docencia cambio radicalmente. Estudie el constructivismo como tal, la zonas de desarrollo próximo, las estrategias instruccionales, etc. Todo ello me sirvió para planear las clases, aplicar dinámicas grupales, estrategias de aprendizaje y evaluativas. Esos siete años logré formarme como docente, aunque cabe señalar que aún me falta mucho por aprender y que el desarrolle históricos social, el tecnológico nos obligan a cambiar nuestra concepción del aprendizaje y nuestras propias estrategias. Somos sujetos en devenir y tenemos que continuar cambiando y prepararnos enfrentar las nuevas situaciones.


En el 2001 entre a trabajar a las preparatorias del gobierno del DF, me atrajo el modelo educativo que se iba a implementar y que nos ofrecieron un jornada de trabajo de 40 hrs. Se trata de dar clases, asesorías académicas y seguimiento y acompañamiento. Por primera vez iba a experimentar lo que Cesar Colli llama la educación personalizada, detecta cómo aprende cada alumnos e instrumentar estrategias de aprendizaje diferenciadas. En la hora de tutoría o el seguimiento y acompañamiento tiene como objetivo detectar factores de riesgo, por qué se ausentan los estudiantes o que problemáticas sociales están enfrentando en la medida de lo posible, proporcionarles una ayuda médica o psicológicas por parte de las instancias correspondientes.


Actualmente las preparatorias tiene un rezago académico importante y estamos trabajando en ello.


Tanto en Bachilleres como en la preparatoria hay problemas de deserción y las causas son múltiples.


En lo personal es una gran satisfacción ser profesora de nivel Medio Superior, los jóvenes me han ayudado en mi propia formación como docente. Al final de cada curso les pido que me evalúen y me digan que hice bien y qué tengo que modificar. Aproximadamente en permanencia y avance académico de mis estudiantes es de un 75% en Bachilleres y en la preparatoria de un 60%, si uno analiza los números, seguramente no son del todo satisfactorios, pero estoy consciente que debo seguir trabajando y buscar la forma de cómo motivar a mis estudiantes. La mayoría de ellos me dicen que mis clases les gustan mucho, pero, el problema son los exámenes que les aplico, se les dificultan. Y por eso fue que mis cursos que he tomado en línea,son los de diseño de instrumentos de evaluación para saber qué estoy haciendo bien y que es lo que me falta por desarrollar. Además tome un curso de la generación distópica en las preparatorias del DF, fue muy interesante porque creo que la problemática social de esta generación es diferente a todas las demás. Los sociólogos le han llamado la generación distópica ( término contrario a utopía) a los jóvenes que nacieron entre 1985 y 1993, porque son jóvenes que no vislumbran un futuro mejor, sino que consideran que las sociedades en general van a la destrucción y la corrupción , es en sí una generación desencantada y muchos de ellos, no le encuentran sentido a la vida, son nihilistas. Pablo Gaytán nos decía que el próximo año se espera un incremento de suicidios de los adolescentes, de cada 10 jóvenes 3 van a optar por el suicidio. Considero que como docente debemos estudiar el enfoque sociológico de la educación para ver en qué medida podemos integrar estos elementos en nuestra práctica educativa


Para finalizar diré que las cifras sobre el educación en México nos golpean a todos, padres, maestros, medios de comunicación, autoridades y gobierno. Debemos de actuar y tomar medidas de manera coordinada para enfrentar el problema. Nos falta mucho por recorrer y considero que muchos profesores estamos conscientes de ello y lograr ofrecer una educación de calidad, tarea fundamental del Estado y de nosotros como docentes.









Mi aventura de ser docente

Mi aventura de ser docente

Considero que después de leer las lecturas sugeridas puede señalar que comparto varios de los puntos ahí señalados y algunos de ellos los aplico en mi práctica educativa. Sobre todo lo que dice José Manuel Esteve sobre pensar y sentir y hacer pensar y sentir a los estudiantes, ya que siempre les digo que la hora de clase es para divertirse, es para experimentar el placer por aprender e inició con una frase célebre de Aristóteles “Todos los hombres tienen el deseo de conocer” y les pregunto qué es para ustedes el deseo, qué significa esa palabra, qué es conocer, por qué es importante conocer, etc. Entonces ellos empiezan a participar, exponen sus puntos de vista. Les pongo algunas analogías, cuándo decimos que deseo un vestido, a un hombre, a alguna mujer exactamente qué quiero decir con ello, etc. Los voy cuestionando hasta que alguno de ellos se dé cuenta de por dónde va la respuesta. Es decir, trato de cuestionar sus conocimientos previos y después les explico que decía Aristóteles sobre el asunto del deseo y la admiración.

Otro de los aspectos que trabajo en las sesiones es recrear las condiciones que hicieron posible el descubrimiento de una teoría filosófica o científica. Esto es trato de hacerlos pensar y sentir el momento del descubrimiento. Retomo algunos ejemplos de la filosofía e historia de la Ciencia, de cómo descubre Kepler las órbitas elípticas de los planetas y de Galileo cuándo observa las lunas de Júpiter, estos dos acontecimientos les digo no fueron sencillos, ambos enfrentaron al paradigma Aristotélico, a la ideología de una época, a la Santa Inquisición, etc. El caso más dramático fue el de Giordano Bruno que termina en la hoguera por afirmar que el Universo es infinito. Claro que para se interesen por el tema, los cuestionó, les pregunto qué hubieran hecho ellos, se hubieran retractado como Galileo o no etc.

Evidentemente en cualquier actividad o trabajo nos enfrentamos a una serie de problemas. En el caso de nosotros los docentes tenemos que enfrentar una serie de dificultades, desde cómo hablar, qué decirles, cómo llegar acuerdos con los estudiantes sobre la normatividad, la evaluación etc. En general, nos afecta la concepción que tienen algunos sectores de la sociedad sobre el docente y a veces considero que nosotros contribuimos con ello. ¿Por qué lo digo? Hay profesores que no llevan cursos de actualización psicopedagógica y disciplinar, o no dan clases, humillan a los estudiantes, etc, considero que con estas actitudes sólo les dan argumentos a todos aquellos que quieren privatizar la educación y es una lástima que no se comprometan con lo que hacen. Entre su ser y hacer hay un conflicto, un abismo que deben resolver y es preocupante esta situación.

Quiero señalar que las lectura de P. Freire sobre todo su libro la Educación como práctica de la libertad, sobre todo el capítulo de Concientización me abrieron el camino para darme cuenta que el diálogo con el estudiante, es un acto amoroso, de reconocer en el otro la igualdad, que lo puedo escuchar y saber qué siente. A través de la lectura de P. Freire y de los constructivistas he llegado a la conclusión de que un profesor que no convierte el salón de clase en una comunidad de investigación, de diálogo abierto con los estudiantes, de saber escucharlos, debe reconsiderar su situación y dedicarse a otra cosa. Y termino mi reflexión con lo que señalaba Sócrates: el filósofo es un educador por naturaleza y Hannah Arendt señalaba que: “quien pretende educar se convierte en cierto modo en responsable del mundo ante el neófito, si le repugna esta responsabilidad, más vale que se dedique a otra cosa y que no estorbe”.

Desde el 94 he tratado de que mi ser y mi hacer confluyan en una unidad armónica. Por esa razón tome todos los cursos psicopedagógicos y tuve que elaborar material didáctico y ofrecerles lecturas más accesibles para el nivel de un estudiante de preparatoria. Para mí ser docente de nivel Medio Superior es crecer en mi Ser, como diría B. Spinoza, soy responsable de esos seres inquietos, llenos de dudas, de temores, pero también de esperanzas y proyectos. En cada sesión siempre voy con la idea de dar una excelente clase, que se diviertan, participen y que ellos la recuerden, como yo recuerdo esa clase de lógica cuando decidí estudiar Filosofía. Mi mayor satisfacción es que en varias ocasiones lo he logrado cuando ellos me dicen: profesora Bere se acuerda cuando estuvimos discutiendo sobre el conocimiento y el ejemplo que nos puso sobre sí efectivamente era creíble la historia de Tarzán de los Monos. Y entonces, entablamos un nuevo diálogo, un encuentro de ideas entre mis estudiantes y yo.

Los saberes de mis estudiantes.

En general, un 84% mis estudiantes que realizaron la encuesta, tienen un conocimiento básico del Internet, lo emplean principalmente como reservorio, bajan música, información, fotografías y videos. Cuando hacen los trabajos académicos emplean principalmente los programas de Word y Excel . También lo usan como espacio de comunicación, chatean con sus amigos, y conocen gente nueva a través del Hi5. Sólo un 16 % tiene un Metroflog donde suben sus fotos, o bien hacen compras, principalmente de ropa o artículos deportivos.

A partir de esta encuesta pequeña, puede percatarme que la mayoría tiene un conocimiento básico del Internet y que muy pocos lo usan para crear o producir algo nuevo. Cabe señalar que un 60% no tiene computadora en su casa, y por lo tanto va a un café Internet, algunos consideran que se sienten como en su casa y otros mencionaron que les gusta más chatear en un café Internet porque en su casa los molestan, los envían a un mandado etc, y que en el café Internet pueden chatear a su gusto. Sólo un 10% manifestó que no tienen dinero para una computadora ni para ir a un café Internet. Y el 40% restante cuenta con una computadora e Internet en su casa, pero algunos se van al Café Internet porque consideran que son más libres.

Del 16 % de los encuestados propusieron que sería conveniente el uso de los blog y los Metroflog como espacios de comunicación, para debatir los temas vistos en clase. Una de las estudiantes mencionó que los foros son un espacio para intercambiar ideas y que ha conocido jóvenes muy tímidos, pero que cuando participan en estos espacios de comunicación se transforman y se vuelven muy participativos.

Es evidente que no todos los estudiantes conocen los diferentes usos de Internet y muy pocos han sido creativos, algunos por ejemplo no sabían lo que era un cañón, en fin. Considero que como profesores es necesario que les enseñemos los diferentes usos del Internet, pero también, ante la pregunta quiénes van a enseñar a quiénes, me parece que muchos de ellos han aprendido preguntando a las personas que acuden a los Café Internet, y por eso, el conocimiento es una construcción social, aprendemos no sólo de la escuela sino de manera fundamental de nuestro entorno social y en el caso de los estudiantes crean zonas de desarrollo próximo con todos los jóvenes que acuden al Café Internet. Ahora bien, qué les enseñaran, supongo que la mayoría de los estudiantes aprendan, tal y como lo dicen los constructivistas lo que para ellos es significativo, lo que puedan aplicar y les sirva en su vida cotidiana; y por último dónde lo aprenderán, en cualquier ambiente de aprendizaje: en una aula, en una café Internet o en su recámara o estudio, porque, según Aristóteles todos los hombres tienen el deseo de aprender y este deseo surge de la admiración, de maravillarnos de nuestro mundo.